viernes, 21 de mayo de 2010

Simplement "Coco"

Como toda gran leyenda su historia está marcada por la pobreza, el abandono, el amor, la genialidad y la fama.

Hija natural de un vendedor ambulante y de una dueña de casa de escasos recursos, Gabrielle Chanel nació en un hospicio de Saumur, el 19 de agosto de 1883. En permanente situación de escasez sobrellevó a duras penas sus primeros años de infancia junto a sus cuatro hermanos.

A los seis, su madre murió víctima de tuberculosis y el padre se desentendió de ellos, enviándolos al condado de Auvergene, al cuidado de dos tías. Por eso, su partida de nacimiento está registrada ahí con fecha de 1893.

Con ellas aprendió a coser y manejar el hilo y la aguja con especial habilidad, lo que hizo que, a los 17 años, las monjas del orfanato de Aubazine le consiguieran un empleo como costurera.

De una gran personalidad, nada la detuvo cuando en 1905 resolvió convertirse en cantante de un cabaret, oficio que desplegó por tres años y que la introdujo en el mundo de divertimento y las relaciones amorosas pasajeras.

Su sobrenombre de “Coco”, diminutivo de mascota, se lo debe precisamente a esas tías que la cuidaron, pero otros aseguran que surgió como una suerte de nombre artístico, a partir de las melodías que entonaba.

De la mano de uno de sus primeros adinerados amantes partió a París, y así en 1909 se instaló en un pequeño departamento en el Boulevard de Malesherbes donde rápidamente abrió su primera tienda de sombreros, Modas Chanel.

Siempre apoyada económicamente por sus compañeros de cama, unos años más tarde se instaló en las localidades que frecuentaban los ricos de Deauville, Normandía, (1913) y Biarritz (1916). Recién, en 1920, trasladó a París, en la Rue Cambon, su primera Casa Chanel.

Observadora innata, la estricta moda aplicada sobre las mujeres -que usaban grandes sombreros cargados de animales y flores, corsé y recargados diseños- la hizo desplegar toda su imaginería hasta convertirse en una de las grandes diseñadoras del S XX, tan trascendental como Christian Dior y otros grandes que la siguieron.

Guiada por su espíritu libertario no tuvo complicaciones para vincularse con adinerados hombres de la sociedad europea ni con estrellas del cine naciente u oficiales nazis o parientes del zar.

Fue el playboy Etienne Balsan quien la colocó con su tienda de sombreros, pero su vínculo con el amigo de éste, el socialité y jugador de polo inglés Arthur “Boy” Capel, fue el que posibilitó su despegue. La muerte temprana de éste, quizás su amor más importante, hizo que ningún otro llegará a ocupar su lugar por un tiempo prolongado.

Ambos la convirtieron en la gran dama de la moda, una que rechazó una propuesta de matrimonio, pero no las sábanas, del duque de Westminster. “Ha habido muchas duquesas de Westminster, Chanel hay una sola”, fue su explicación.

Se codeó con grandes artistas y escritores contemporáneos como Pablo Picasso, Igor Stravinsky, el ruso Diaghilev, Goerge Bernard Shaw y Jean Cocteau. Todos vieron en ella a una de las pioneras del feminismo, dispuesta a romper fórmulas y esquemas.

Coco marcó la pauta de la moda durante los locos años ´20, pero ni siquiera su pasado como enfermera durante la Primera Guerra Mundial, pudieron impedir que su reputación cayera por los suelos durante la Segunda, conflicto que la golpeó en todos sus frentes.

La caída de París en manos alemanas, la obligaron a cerrar sus tiendas en 1939, pero el trasfondo estuvo en su supuesto antisemitismo y su amorío con un miembro de la Gestapo (Hans Gunther von Dincklage), quien la llevó a vivir al hotel Ritz y de ahí, un exilio, en Suiza, durante 15 años.

Recién en 1954 y con 71 años, reabrió su casa de moda, pero ya otros diseñadores de renombre se habían instalado en su sitial. Se mantuvo al frente de ella con un extraordinario dinamismo y adaptándose a las diversas tendencias que recorrían el mundo.

Pero su vida terminó en forma tan impredecible como la vivió. El 10 de febrero de 1971, sola en su departamento ubicado en el hotel Ritz, con vista a la Place Vendome, y a los 87 años, la muerte la sorprendió de noche, diseñando.

Aún así siguió siendo una mujer influyente y creativa, dispuesta a mantener con todo su máxima: la libertad de movimiento. Su cuerpo yace en Lausanne, Suiza, resguardo por cinco leones de piedra.

Una revolucionaria de la moda.

Coco Chanel fue una visionaria. Logró interpretar a tiempo la opresión que sentían las mujeres y estuvo ahí cuando estallaron los locos años ´20.

Cansadas de corsés y bustos entallados, de sombreros con plumas, pájaros y tules, las mujeres gritaban al mundo la necesidad de un cambio que les permitiera “libertad de movimiento” y Coco era la indicada.

De una vida personal nada de conservadora ni reservada, creía firmemente que la mujer podía mostrase elegante sin tener que cargar con todo el peso de una moda que las retenía en la casa.

Es así como los primeros pasos de esa liberación femenina la dio en el campo de los sombreros, quitándoles todos los adornos inútiles, disminuyendo su tamaño e incluso avanzando así una estilizada pero –horror- masculina gorra o boina.

No faltaron quienes la acusaron de profanadora y libertina, pero Chanel no dio paso atrás e impuso sus diseños sencillos de línea recta, pero que nunca impedían el movimiento natural de las mujeres.

Ella fue la primera modelo de pasarela de sus diseños. Su estilo lo tomó de la ropa de sus amantes que acostumbraba vestir y, por eso, causó gran sensación cuando se apareció -por primera vez en público- en un hipódromo, vestida con un elegante traje sastre y un discreto sombrero.

Pese a la simpleza de sus modelos, no abandonó algunas faldas ampliadas que no tenían tal carácter gracias a las telas utilizadas y en los años ´30 retomó algunos diseños con plisados. Pero siempre, se mantuvo alejada del “new look” instaurado por su competidor Christian Dior, quien con sus figurines entallados y ampliadas faldas quiso devolver a la mujer el glamour que, según él, Coco les había quitado.

Aunque una de sus máximas era que “para lograr ser irremplazable, uno siempre debe ser diferente”, su estilo consagró los colores negro, blanco y beige y durante sus años al frente de Casa Chanel no los abandonó e incluso pudo sobrellevar con éxito el Art Decó y convertirse en una de sus iconos.

Aunque nunca estuvo dispuesta a diseñar para las grandes masas y elevaba el precio de sus creaciones –a las que ponía monedas con las dos CC en vez de botones- porque sabía que con eso las haría exclusivas, estuvo dispuesta a democratizar el lujo al crear en 1923 su perfume Chanel No. 5, que popularizó Marilyn Monroe con su indiscreto comentario sobre como dormía.

“El carisma es mejor que la belleza. Dura más” dijo en una oportunidad, clara de que el lujo era una necesidad espiritual, pero que en su caso tenía un trasfondo en un pasado de escasez.

El 2005, el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York montó una retrospectiva con 63 trajes originales de la diseñadora y quienes asistieron, vistieron los últimos modelos de su sucesor, Karl Lagerfeld.

Su impresionante vida fue llevada a las tablas de Broadway, en 1969, en un musical que interpretó Katherine Hepburn, oportunidad en la que pasó a llamarse simplemente “Coco”.

Fuente: Emol.com/especiales/Chanel

jueves, 29 de abril de 2010

Meet Al Gore?

Albert Arnold Gore Jr. es un político y ecologista estadounidense. Inició su carrera como político en 1976, cuando fue elegido por Tennessee al Congreso de los Estados Unidos. Fue elegido para el Senado en 1984, y reelegido una vez más en 1990. Su candidatura para la nominación demócrata a la presidencia en 1988 no tuvo éxito.

Vicepresidente de Clinton
Fue el cuadragésimo quinto Vicepresidente de los Estados Unidos bajo la presidencia de Bill Clinton.

En 1992 Al Gore publica el ya clásico Earth in the Balance: Ecology and Human Spirit, en el cual plantea una revolución ecológica necesaria para el siglo XXI. Posteriormente, Al Gore se ha transformado en uno de los líderes ecológicos más importantes a nivel mundial.

Elecciones de 2000
Acompañado en la fórmula por Joseph Lieberman, Gore fue candidato por el Partido Demócrata a la Casa Blanca para la elecciones de noviembre de 2000, siendo el candidato que más votos obtuvo, ligeramente más que George W. Bush y muy por delante de Ralph Nader y Pat Buchanan.

Resultados de las elecciones de 2000.Sin embargo, su oponente republicano, George W. Bush, ganó en número de colegiados. Muy importante para este resultado fue que Bush obtuvo oficialmente unos cientos de votos más en Florida, estado clave para el recuento por lo ajustado de los resultados. La validez de estos resultados fue muy discutida, entre otros motivos porque en varias mesas se presentaban papeletas que propiciaban los equívocos, porque no se permitió el voto a numerosos ciudadanos de Florida por sus antecedentes penales, y porque se pusieron graves trabas a votantes cuyo nombre y apellidos coincidiesen con el de los ciudadanos vetados por sus antecedentes. A pesar de todo, tras unas semanas de sucesivos recuentos y apelaciones judiciales, Gore desistió y reconoció a Bush como ganador.

Tras perder las elecciones de 2000, Gore se convirtió en profesor de periodismo por algunos meses, y después volvió a dar conferencias sobre ecología. En septiembre de 2002 condenó fuertemente la política de Bush en Iraq, denominándola "una distracción" y acusando a Bush de dañar la imagen de Estados Unidos en el extranjero.

Una Verdad Incómoda (An Inconvenient Truth)
En 2006 protagonizó el documental ganador del Oscar: Una verdad incómoda; éste trata del cambio climático, del que responsabiliza a las personas, sus gobiernos e industrias que lo generan, e insta a emprender un camino de búsqueda de energías limpias para evitar la destrucción del planeta.

La base de la argumentación de Al Gore es que el calentamiento global es real y producido por la actividad del hombre durante muchos años. Esta argumentación está sostenida por investigaciones actuales. A pesar de ello, esta afirmación es hoy puesta en duda por el escándalo denominado Climategate).

Al Gore expone información específica que afirma la tesis de su documental, por ejemplo:

Se muestra el retroceso de numerosos glaciares mediante fotografías tomadas a lo largo de estos últimos años (ver Retroceso de los glaciares desde 1850).

Un estudio de investigadores del Instituto de Física de la Universidad de Berna y el EPICA, que muestra datos del núcleo del hielo de la Antártida con concentraciones de dióxido de carbono más altos en la actualidad que durante los pasados 650.000 años.

La Associated Press contactó con más de 100 prestigiosos climatólogos y les preguntó sobre la veracidad del documental. Debido a que el documental aún no había sido publicado ampliamente, muchos de estos investigadores no lo habían visto ni habían leído el libro, pero los 19 científicos que sí lo habían hecho dijeron que Al Gore había interpretado correctamente las ideas científicas.

En 2007 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, por su contribución a la reflexión y acción mundial contra el cambio climático, y con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.




Fuente: Wikipedia