viernes, 8 de junio de 2012

El campeón descalzo.

El primer gran héroe africano vino de Etiopía. Su nombre era Abebe Bikila (Jato 1932 - Addis Abeba 1973) y su gran mérito fue lograr el primer oro para África en unos Juegos Olímpicos al ganar descalzo la maratón batiendo el récord del mundo y repetir victoria cuatro años más tarde en Tokio, también bajando la plusmarca mundial. Bikila demostró que el continente negro estaba capacitado para ponerse a la altura de occidente, no sólo a través de sus revoluciones que estaban llevando a cabo sus independencias, sino también a través del deporte. Y lo hizo en un país que, bajo el régimen de Mussolini, había sido el opresor de su pueblo.

Bikila comenzó a correr más bien tarde. Le gustaba, pero nunca pensó en dedicarse a ello hasta que vio a unos compatriotas suyos desfilar por el Palacio del emperador Haile Selassie I con la equipación oficial de su país. Eras los atletas etíopes que había participado el Melbourne'56. A un miembro de la Guardia Imperial como él eso de defender a su pueblo con el simple esfuerzo de sus piernas le atraía mucho.

Así comenzó su andadura como atleta. Poco a poco comenzó a ganar diversas pruebas de fondo y batiendo récords en el campeonato de las Fuerzas Armadas, entre ellas la maratón. Sin embargo, pese a su cierto reconocimiento, fuera de Etiopía no le conocía nadie y no fue seleccionado para participar en los Juegos de Roma. Hay veces que el destino es caprichoso y con Bikila lo fue. Una lesión jugando al fútbol de uno de los miembros del equipo de maratón permitió su inclusión. Él no desaprovecharía el regalo que le hicieron.

Bikila pasó a la historia el 10 del septiembre de 1960. Aquel día un etíope desconocido empezó la maratón descalzo. Las zapatillas que le dieron para correr, unas Adidas (patrocinador olímpico) no le resultaban cómodas. Aunque él se encargaría de darle un toque heroico al final de la prueba. "Quería que el mundo supiera que mi país, Etiopía, ha ganado siempre con determinación y heroísmo", dijo.

Todo el mundo se quedó impresionado viendo a un atleta correr descalzo al tiempo que pensaban que así no iba a llegar a ninguna parte. Pero lo cierto es que llegó muy lejos. Bikila se destacó muy pronto sobre el empedrado romano y junto con el marroquí Rhadi Ben Abdesselam, el gran favortio, llegaron hasta los últimos 3 kilómetros.Cuando ambos pasaron junto al obelisco de Axum, expropiado a los etíopes, Abebe apretó para llegar solo a la meta estableciendo una nueva plusmarca mundial de 2h15:16. Bajo el arco de Constantino, el mismo desde el que Mussolini partió con su ejército a la conquista de Etiopía, Bikila redimió a los suyos y puso a Italia a sus pies.

Cuatro años más tarde, esta vez con zapatillas, volvió a ganar el oro en Tokio batiendo de nuevo el récord del mundo con 2h12:11. Se convertía en el primer atleta en revalidar el título olímpico de maratón, algo que después de él sólo ha conseguido el alemán Waldemar Cierpinski (Montreal'76 - Moscú'80). Y de nuevo lo logró de forma heroica e impresionante, porque sólo seis semanas antes había sido operado de apendicitis, lo que afectó a su programa de entrenamiento. Bikila rompió todos los esquemas. No sólo ganó, sino que acabó tan entero que esperó a sus rivales haciendo una tabla de gimnasia.

En los Juegos Olímpicos de México'68 Bikila, ya con 36 años, no pudo hacer triplete por culpa de unas molestias en su rodilla y, sobre todo, porque padeció el mal de altura, lo que le obligó a retirarse a los 15 kilómetros. Esa fue su última participación olímpica y la última vez que se le vio correr.

Al año siguiente, Abebe sufrió un accidente de coche (con el Volkswagen que le había regalado el Gobierno por su victoria en Tokio) al intentar esquivar a un grupo de estudiantes en una manifestación. Quedó parapléjico para siempre, algo que aceptó con la misma entereza que cuando obtuvo la gloria. "Los hombres de éxito conocen la tragedia. Fue la voluntad de Dios que ganase en los Juegos Olímpicos, y fue la voluntad de Dios que tuviera mi accidente. Acepto esas victorias y acepto esta tragedia. Tengo que aceptar ambas circunstancias como hechos de la vida y vivir feliz", dijo entonces.

Fue invitado a los Juegos de Múnich, donde impresionó verle en silla de ruedas al que había sido paradigma de la zancada. La ovación fue atronadora en todo el estadio olímpico. Un año después fallecía como consecuencia de una hemorragia cerebral producto de secuelas del accidente. En su país, más de 65.000 personas y con el emperador Haile Selassie I presente, despidieron a su héroe.

Prácticamente hasta su portentosa actuación en Roma'60, el continente negro no era nada en los Juegos Olímpicos. Bikila fue una inspiración para las siguientes generaciones. Desde entonces, los africanos han ido aumentando su poder en las carreras de fondo, siendo los auténticos dominadores mundiales. Su compatriota, Haile Gebrsselasie, otro de los grandes fondistas de la historia, lo resumió en su día de esta manera: "Bikila hizo que nosotros, los africanos pensáramos: 'Mira, él es uno de nosotros, si él puede hacerlo, nosotros podemos hacer lo mismo'".

Fuente: Diario Marca.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Cazador de Nazis

Simón Wiesenthal fue arquitecto, se tituló en la Universidad Técnica de Praga en 1932. En 1936 se casó con Cyla Mueller. Wiesenthal vivía en Leópolis, por entonces perteneciente a Polonia y en la actualidad parte de Ucrania, en el momento de iniciarse la Segunda Guerra Mundial.

A causa del Pacto Molotov-Ribbentrop, esta ciudad fue ocupada por la Unión Soviética. El padrastro y el hermanastro de Wiesenthal fueron asesinados a manos de la NKVD, la policía secreta soviética, y Wiesenthal fue forzado a cerrar su firma y a trabajar para el Estado. Cuando Alemania invadió la Unión Soviética en 1941, Wiesenthal y su familia fueron capturados en Checoslovaquia en la Solución Final nazi.

La esposa de Wiesenthal pudo ocultar su origen judío a los nazis a causa de sus facciones y pelo rubio y los falsos papeles que le fueron suministrados por la Resistencia polaca a cambio de diagramas de las intersecciones de la vía férrea que dibujó su marido, pero éste no fue tan afortunado.

Fue internado en doce campos de concentración durante más de cuatro años y escapó de milagro de la ejecución en numerosas ocasiones. En su encierro intentó suicidarse cortándose las muñecas para evitar la tortura. Wiesenthal consiguió tomar nota de los nombres de cada uno de los criminales nazis que participaron en el genocidio y una vez liberado por las tropas de EE.UU. se dedicó exclusivamente a buscarlos. Unos 89 miembros de su propia familia fueron asesinados por los nazis.

Wiesenthal fue liberado de Mauthausen por las fuerzas estadounidenses en 1945. Cuando éstos lo encontraron pesaba menos de 45 kg. Tan pronto como su salud mejoró, ofreció sus notas sobre los criminales nazis al Ejército de los Estados Unidos y trabajó recogiendo documentación para los procesos judiciales sobre los crímenes de guerra nazis realizados en los Juicios de Núremberg.

En 1947, él y treinta voluntarios más fundaron el Centro de Documentación Judía en Linz, Austria, con el propósito de recoger información para futuros procesos. Sin embargo, los Estados Unidos y la Unión Soviética perdieron el interés en promover procesos contra crímenes de guerra y el grupo se dispersó.

Pese a todo, Wiesenthal continuó reuniendo información en su tiempo libre mientras trabajaba en todo momento en ayudar a los afectados por la Segunda Guerra Mundial.

Durante este tiempo Wiesenthal fue una figura fundamental en la captura y procesamiento del principal ingeniero de la "solución final" o Endlösung, Adolf Eichmann. En 1954, Wiesenthal consiguió localizar e identificar en Buenos Aires al destacado criminal nazi Adolf Eichmann e informó de ello al Centro de Investigación del Holocausto Yad Vashem en Israel, cuyas autoridades eran inicialmente muy escépticas al respecto, pero finalmente el prófugo fue capturado por el Mosad, en la conocida "Operación Garibaldi".

Eichmann, el hombre que planificó la deportación y muerte en masa de judíos en Europa, fue secuestrado en 1960 en las afueras de la capital argentina, trasladado clandestinamente a Israel y finalmente sentenciado a muerte en 1961 y ejecutado en 1962, tras la celebración de un juicio trasmitido por televisión. Gracias a ello y ese mismo año, Wiesenthal reabrió su Centro de Documentación Judía con el apoyo de donaciones de todo el mundo. Continuó, pues, trabajando en otros casos. Entre sus mejores logros estuvo la identificación y captura de Karl Silberbauer, el oficial de la Gestapo responsable del arresto de Ana Frank, que fue descubierto en 1963 cuando trabajaba como inspector de policía en Viena.

La confesión de Silberbauer ayudó a desacreditar las voces de la historia revisionista en relación a que El Diario de Ana Frank era una farsa.

Durante este periodo Wiesenthal también localizó nueve de los dieciséis nazis juzgados en la Alemania Occidental por el asesinato de la población judía de Leópolis, la ciudad natal de Wiesenthal; el austriaco Franz Stangl, comandante de los campos de concentración de Treblinka y Sobibor, fue capturado en 1967 en Brasil gracias a su investigación, y el alemán Josef Schwammberger, comandante del gueto de Przemysl, fue detenido en 1987 en Argentina.

En los años 1970 se vio envuelto en la política austriaca cuando aseguró que muchos ministros del recién formado gobierno socialista de Bruno Kreisky habían sido nazis durante el tiempo en que Austria formó parte del Tercer Reich. Kreisky, también judío, atacó a Wiesenthal y lo calificó de Nestbeschmutzer (pájaro que ensucia su propio nido). A lo largo de los años Wiesenthal recibió muchas amenazas de muerte y, en 1982, explotó una bomba puesta en la parte exterior de su casa en Viena por neonazis alemanes y austriacos.

Tras 58 años de trabajo, Wiesenthal anunció en abril de 2003 su retiro, diciendo que había encontrado a todos los asesinos de masas que había estado buscando y les había sobrevivido:

"Si hay algunos pendientes, ya son demasiado viejos y débiles para afrontar ahora un juicio. Mi trabajo está hecho." Sin embargo, Según dijo Wiesenthal, el último gran criminal de guerra austriaco todavía vivo es Alois Brunner, mano derecha de Eichmann, de quien se dice se encuentra oculto en Siria.

Wiesenthal consiguió, a lo largo de su larga vida, llevar ante la justicia a más de 1.100 criminales de guerra y reos de la humanidad en todo el mundo. En cierto modo, el recién fundado Tribunal Penal Internacional se constituye en heredero de su necesaria e importante labor.

El 19 de febrero de 2004, Gran Bretaña decidió nombrar caballero honorífico a Wiesenthal en reconocimiento a "toda una vida de servicio a la humanidad." La orden de caballería también reconoció el trabajo del Centro Simon Wiesenthal. Wiesenthal también obtuvo la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos, la Medalla por la Libertad Holandesa, la Medalla por la Libertad de Luxemburgo, la Legión de Honor francesa así como las condecoraciones de los grupos de resistencia de Austria y Francia.

Wiesenthal falleció en Viena, mientras dormía el 20 de septiembre de 2005 a la avanzada edad de 96 años. Fue enterrado en Israel tres días más tarde, el 23 de septiembre.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 7 de julio de 2010

13 nombres para NO olvidar

Las Trece Rosas es el nombre colectivo que se le dio a un grupo de trece muchachas, algunas de ellas miembros de la JSU (Juventud Comunista y Juventud Socialista), siete de ellas menores de edad (entonces establecida en 21 años), fusiladas por la represión de la dictadura del ejército franquista en Madrid, el 5 de agosto de 1939, poco después de finalizar la Guerra Civil Española.

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Tras la ocupación de Madrid por el ejército franquista y el fin de la guerra, las Juventudes Socialistas Unificadas intentaron reorganizarse clandestinamente bajo la dirección de José Pena Brea, de 21 años. Tras el golpe de Estado del dictador Franco y el fin de la guerra, los dirigentes del PCE y las JSU habían abandonado España, dejando la organización en manos de militantes poco significados, los cuales esperaban pasar más desapercibidos. José Pena, secretario general del comité provincial de las JSU, fue detenido por una delación y obligado a dar, mediante torturas, todos los nombres que sabía y firmar una declaración preparada.

Roberto Conesa, policía infiltrado en la organización, colaboró también en la caída de la organización (Conesa fue posteriormente comisario de la Brigada Político-Social franquista y ocupó un cargo importante en la policía durante los primeros años de la democracia). La práctica totalidad de la organización clandestina cayó de este modo, sin apenas posibilidad de reorganización. La mayor parte de los detenidos aún no había tenido tiempo de integrarse en la organización clandestina o apenas acababan de hacerlo. A la captura de los militantes ayudó el hecho de que los ficheros de militantes del PCE y las JSU no habían podido ser destruidos, debido al golpe de Estado del coronel Casado, y fueron requisados por los militares franquistas al ocupar Madrid. Entre los detenidos se hallaban Las Trece Rosas, que fueron detenidas y conducidas primero a instalaciones policiales, donde fueron torturadas, y después a la cárcel de mujeres de Ventas, construida para 450 personas en la que se hacinaban unas 4000.

El 29 de julio, Isaac Gabaldón, comandante de la Guardia Civil, inspector de policía militar de la 1ª Región Militar y encargado del "Archivo de Masonería y Comunismo" (archivo que agrupaba los documentos recopilados por el ejército de Franco en su avance durante la guerra), su hija de 18 años y su chófer fueron asesinados en Talavera de la Reina, en un oscuro incidente del que fueron acusados tres militantes de las JSU. Como represalia, 56 jóvenes de las JSU encarcelados (en su mayor parte antes del asesinato), 43 hombres y 13 mujeres, conocidas como las Trece Rosas, fueron llevados a un simulacro de juicio ante un Tribunal Militar el 3 de agosto (expediente 30.426), acusados de reorganizar las JSU y el PCE para cometer actos delictivos contra el "orden social y jurídico de la nueva España", y condenados, por "adhesión a la rebelión", a pena de muerte. En la madrugada del 5 de agosto de 1939, junto a la tapia del cementerio de la Almudena de Madrid, a 500 metros de la prisión de Las Ventas, fueron fusilados los 56 miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas, entre los que se encontraban las Trece Rosas.

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Carmen Barrero Aguado (20 años, modista). Trabajaba desde los 12 años, tras la muerte de su padre, para ayudar a mantener a su familia, que contaba con 8 hermanos más, 4 menores que ella. Militante del PCE, tras la guerra, fue la responsable femenina del partido en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Martina Barroso García (24 años, modista). Al acabar la guerra empezó a participar en la organización de las JSU de Chamartín. Iba al abandonado frente de la Ciudad Universitaria a buscar armas y municiones (lo que estaba prohibido). Se conservan algunas de las cartas originales que escribió a su novio y a su familia desde la prisión.

Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista). La mayor de las trece. Tenía un hijo. No tenía ninguna militancia política. Era católica y votante de derechas. Fue detenida por relacionarse con un músico perteneciente al Partido Comunista. Escribió una carta a su hijo la madrugada del 5 de agosto de 1939, que le fue entregada por su familia (todos de derechas) 16 años después. La carta aun se conserva.

Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista). Al iniciarse la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en las casas-cuna (donde se recogía a huérfanos y a hijos de milicianos que iban al frente). Fue nombrada secretaria de organización del radio Norte. Al acabar la guerra se encargó de la reorganización del PCE en ocho sectores de Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Julia Conesa Conesa (19 años, modista). Nacida en Oviedo. Vivía en Madrid con su madre y sus dos hermanas. Una de ellas murió de pena (por la muerte de su novio en las guerrillas) estando ella detenida. Se afilió a las JSU por las instalaciones deportivas que presentaban a finales de 1937 donde se ocupó de la monitorización de estas. Pronto se empleó como cobradora de tranvías, ya que su familia necesitaba dinero, y dejó el contacto con las JSU. Fue detenida en mayo de 1939 siendo denunciada por un compañero de su "novio". La detuvieron cosiendo en su casa.

Avelina García Casillas (19 años, activista). Militante de las JSU. Hija de un guardia civil viudo. Le mandaron una carta a su casa afirmando que sólo querían hacerle un interrogatorio rutinario. Se presentó de manera voluntaria, pero no regresó a su casa. Ingresó en prisión el 18 de mayo de 1939.

Elena Gil Olaya (20 años, activista). Ingresó en las JSU en 1937. Al acabar la guerra comenzó a trabajar en el grupo de Chamartín.

Virtudes González García (18 años, modista). Amiga de María del Carmen Cuesta (15 años, perteneciente a las JSU y superviviente de la prisión de Ventas). En 1936 se afilió a las JSU, donde conoció a Vicente Ollero, que terminó siendo su novio. Fue detenida el 16 de mayo de 1939 denunciada por un compañero suyo bajo tortura.

Ana López Gallego (21 años, modista). Militante de las JSU. Fue secretaria del radio de Chamartín durante la Guerra. Su novio, que también era comunista, le propuso irse a Francia, pero ella decidió quedarse con sus tres hermanos menores en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo, pero no fue llevada a la cárcel de Ventas hasta el 6 de junio. Se cuenta que no murió en la primera descarga y que preguntó "¿Es que a mi no me matan?".

Joaquina López Laffite (23 años, secretaria). En septiembre de 1936 se afilió a las JSU. Se le encomendó la secretaría femenina del Comité Provincial clandestino. Fue denunciada por Severino Rodríguez (número dos en las JSU). La detuvieron el 18 de abril de 1939 en su casa, junto a sus hermanos. La llevaron a un chalet. La acusaron de ser comunista, pero ignoraban el cargo que ostentaba. Joaquina reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. No fue conducida a Ventas hasta el 3 de junio, a pesar de ser de las primeras detenidas.

Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista). Se afilió al Partido Comunista en abril de 1938 después de que un obús matara a su hermana y a unos chicos que jugaban en un descampado. Al acabar la guerra fue el enlace entre los dirigentes comunistas en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.

Victoria Muñoz García (18 años, activista). Se afilió con 15 años a las JSU. Pertenecía al grupo de Chamartín. Era la hermana de Gregorio Muñoz, responsable militar del grupo del sector de Chamartin de la Rosa. Llegó a Ventas el 6 de junio de 1939.

Luisa Rodriguez de la Fuente (18 años, sastre). Entró en las JSU en 1937 sin ocupar ningún cargo. Le propusieron crear un grupo, pero no había convencido aun a nadie más que a su primo cuando la detuvieron. Reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. En abril la trasladaron a Ventas, siendo la primera de las Trece Rosas en entrar en la prisión.

viernes, 21 de mayo de 2010

Simplement "Coco"

Como toda gran leyenda su historia está marcada por la pobreza, el abandono, el amor, la genialidad y la fama.

Hija natural de un vendedor ambulante y de una dueña de casa de escasos recursos, Gabrielle Chanel nació en un hospicio de Saumur, el 19 de agosto de 1883. En permanente situación de escasez sobrellevó a duras penas sus primeros años de infancia junto a sus cuatro hermanos.

A los seis, su madre murió víctima de tuberculosis y el padre se desentendió de ellos, enviándolos al condado de Auvergene, al cuidado de dos tías. Por eso, su partida de nacimiento está registrada ahí con fecha de 1893.

Con ellas aprendió a coser y manejar el hilo y la aguja con especial habilidad, lo que hizo que, a los 17 años, las monjas del orfanato de Aubazine le consiguieran un empleo como costurera.

De una gran personalidad, nada la detuvo cuando en 1905 resolvió convertirse en cantante de un cabaret, oficio que desplegó por tres años y que la introdujo en el mundo de divertimento y las relaciones amorosas pasajeras.

Su sobrenombre de “Coco”, diminutivo de mascota, se lo debe precisamente a esas tías que la cuidaron, pero otros aseguran que surgió como una suerte de nombre artístico, a partir de las melodías que entonaba.

De la mano de uno de sus primeros adinerados amantes partió a París, y así en 1909 se instaló en un pequeño departamento en el Boulevard de Malesherbes donde rápidamente abrió su primera tienda de sombreros, Modas Chanel.

Siempre apoyada económicamente por sus compañeros de cama, unos años más tarde se instaló en las localidades que frecuentaban los ricos de Deauville, Normandía, (1913) y Biarritz (1916). Recién, en 1920, trasladó a París, en la Rue Cambon, su primera Casa Chanel.

Observadora innata, la estricta moda aplicada sobre las mujeres -que usaban grandes sombreros cargados de animales y flores, corsé y recargados diseños- la hizo desplegar toda su imaginería hasta convertirse en una de las grandes diseñadoras del S XX, tan trascendental como Christian Dior y otros grandes que la siguieron.

Guiada por su espíritu libertario no tuvo complicaciones para vincularse con adinerados hombres de la sociedad europea ni con estrellas del cine naciente u oficiales nazis o parientes del zar.

Fue el playboy Etienne Balsan quien la colocó con su tienda de sombreros, pero su vínculo con el amigo de éste, el socialité y jugador de polo inglés Arthur “Boy” Capel, fue el que posibilitó su despegue. La muerte temprana de éste, quizás su amor más importante, hizo que ningún otro llegará a ocupar su lugar por un tiempo prolongado.

Ambos la convirtieron en la gran dama de la moda, una que rechazó una propuesta de matrimonio, pero no las sábanas, del duque de Westminster. “Ha habido muchas duquesas de Westminster, Chanel hay una sola”, fue su explicación.

Se codeó con grandes artistas y escritores contemporáneos como Pablo Picasso, Igor Stravinsky, el ruso Diaghilev, Goerge Bernard Shaw y Jean Cocteau. Todos vieron en ella a una de las pioneras del feminismo, dispuesta a romper fórmulas y esquemas.

Coco marcó la pauta de la moda durante los locos años ´20, pero ni siquiera su pasado como enfermera durante la Primera Guerra Mundial, pudieron impedir que su reputación cayera por los suelos durante la Segunda, conflicto que la golpeó en todos sus frentes.

La caída de París en manos alemanas, la obligaron a cerrar sus tiendas en 1939, pero el trasfondo estuvo en su supuesto antisemitismo y su amorío con un miembro de la Gestapo (Hans Gunther von Dincklage), quien la llevó a vivir al hotel Ritz y de ahí, un exilio, en Suiza, durante 15 años.

Recién en 1954 y con 71 años, reabrió su casa de moda, pero ya otros diseñadores de renombre se habían instalado en su sitial. Se mantuvo al frente de ella con un extraordinario dinamismo y adaptándose a las diversas tendencias que recorrían el mundo.

Pero su vida terminó en forma tan impredecible como la vivió. El 10 de febrero de 1971, sola en su departamento ubicado en el hotel Ritz, con vista a la Place Vendome, y a los 87 años, la muerte la sorprendió de noche, diseñando.

Aún así siguió siendo una mujer influyente y creativa, dispuesta a mantener con todo su máxima: la libertad de movimiento. Su cuerpo yace en Lausanne, Suiza, resguardo por cinco leones de piedra.

Una revolucionaria de la moda.

Coco Chanel fue una visionaria. Logró interpretar a tiempo la opresión que sentían las mujeres y estuvo ahí cuando estallaron los locos años ´20.

Cansadas de corsés y bustos entallados, de sombreros con plumas, pájaros y tules, las mujeres gritaban al mundo la necesidad de un cambio que les permitiera “libertad de movimiento” y Coco era la indicada.

De una vida personal nada de conservadora ni reservada, creía firmemente que la mujer podía mostrase elegante sin tener que cargar con todo el peso de una moda que las retenía en la casa.

Es así como los primeros pasos de esa liberación femenina la dio en el campo de los sombreros, quitándoles todos los adornos inútiles, disminuyendo su tamaño e incluso avanzando así una estilizada pero –horror- masculina gorra o boina.

No faltaron quienes la acusaron de profanadora y libertina, pero Chanel no dio paso atrás e impuso sus diseños sencillos de línea recta, pero que nunca impedían el movimiento natural de las mujeres.

Ella fue la primera modelo de pasarela de sus diseños. Su estilo lo tomó de la ropa de sus amantes que acostumbraba vestir y, por eso, causó gran sensación cuando se apareció -por primera vez en público- en un hipódromo, vestida con un elegante traje sastre y un discreto sombrero.

Pese a la simpleza de sus modelos, no abandonó algunas faldas ampliadas que no tenían tal carácter gracias a las telas utilizadas y en los años ´30 retomó algunos diseños con plisados. Pero siempre, se mantuvo alejada del “new look” instaurado por su competidor Christian Dior, quien con sus figurines entallados y ampliadas faldas quiso devolver a la mujer el glamour que, según él, Coco les había quitado.

Aunque una de sus máximas era que “para lograr ser irremplazable, uno siempre debe ser diferente”, su estilo consagró los colores negro, blanco y beige y durante sus años al frente de Casa Chanel no los abandonó e incluso pudo sobrellevar con éxito el Art Decó y convertirse en una de sus iconos.

Aunque nunca estuvo dispuesta a diseñar para las grandes masas y elevaba el precio de sus creaciones –a las que ponía monedas con las dos CC en vez de botones- porque sabía que con eso las haría exclusivas, estuvo dispuesta a democratizar el lujo al crear en 1923 su perfume Chanel No. 5, que popularizó Marilyn Monroe con su indiscreto comentario sobre como dormía.

“El carisma es mejor que la belleza. Dura más” dijo en una oportunidad, clara de que el lujo era una necesidad espiritual, pero que en su caso tenía un trasfondo en un pasado de escasez.

El 2005, el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York montó una retrospectiva con 63 trajes originales de la diseñadora y quienes asistieron, vistieron los últimos modelos de su sucesor, Karl Lagerfeld.

Su impresionante vida fue llevada a las tablas de Broadway, en 1969, en un musical que interpretó Katherine Hepburn, oportunidad en la que pasó a llamarse simplemente “Coco”.

Fuente: Emol.com/especiales/Chanel

jueves, 29 de abril de 2010

Meet Al Gore?

Albert Arnold Gore Jr. es un político y ecologista estadounidense. Inició su carrera como político en 1976, cuando fue elegido por Tennessee al Congreso de los Estados Unidos. Fue elegido para el Senado en 1984, y reelegido una vez más en 1990. Su candidatura para la nominación demócrata a la presidencia en 1988 no tuvo éxito.

Vicepresidente de Clinton
Fue el cuadragésimo quinto Vicepresidente de los Estados Unidos bajo la presidencia de Bill Clinton.

En 1992 Al Gore publica el ya clásico Earth in the Balance: Ecology and Human Spirit, en el cual plantea una revolución ecológica necesaria para el siglo XXI. Posteriormente, Al Gore se ha transformado en uno de los líderes ecológicos más importantes a nivel mundial.

Elecciones de 2000
Acompañado en la fórmula por Joseph Lieberman, Gore fue candidato por el Partido Demócrata a la Casa Blanca para la elecciones de noviembre de 2000, siendo el candidato que más votos obtuvo, ligeramente más que George W. Bush y muy por delante de Ralph Nader y Pat Buchanan.

Resultados de las elecciones de 2000.Sin embargo, su oponente republicano, George W. Bush, ganó en número de colegiados. Muy importante para este resultado fue que Bush obtuvo oficialmente unos cientos de votos más en Florida, estado clave para el recuento por lo ajustado de los resultados. La validez de estos resultados fue muy discutida, entre otros motivos porque en varias mesas se presentaban papeletas que propiciaban los equívocos, porque no se permitió el voto a numerosos ciudadanos de Florida por sus antecedentes penales, y porque se pusieron graves trabas a votantes cuyo nombre y apellidos coincidiesen con el de los ciudadanos vetados por sus antecedentes. A pesar de todo, tras unas semanas de sucesivos recuentos y apelaciones judiciales, Gore desistió y reconoció a Bush como ganador.

Tras perder las elecciones de 2000, Gore se convirtió en profesor de periodismo por algunos meses, y después volvió a dar conferencias sobre ecología. En septiembre de 2002 condenó fuertemente la política de Bush en Iraq, denominándola "una distracción" y acusando a Bush de dañar la imagen de Estados Unidos en el extranjero.

Una Verdad Incómoda (An Inconvenient Truth)
En 2006 protagonizó el documental ganador del Oscar: Una verdad incómoda; éste trata del cambio climático, del que responsabiliza a las personas, sus gobiernos e industrias que lo generan, e insta a emprender un camino de búsqueda de energías limpias para evitar la destrucción del planeta.

La base de la argumentación de Al Gore es que el calentamiento global es real y producido por la actividad del hombre durante muchos años. Esta argumentación está sostenida por investigaciones actuales. A pesar de ello, esta afirmación es hoy puesta en duda por el escándalo denominado Climategate).

Al Gore expone información específica que afirma la tesis de su documental, por ejemplo:

Se muestra el retroceso de numerosos glaciares mediante fotografías tomadas a lo largo de estos últimos años (ver Retroceso de los glaciares desde 1850).

Un estudio de investigadores del Instituto de Física de la Universidad de Berna y el EPICA, que muestra datos del núcleo del hielo de la Antártida con concentraciones de dióxido de carbono más altos en la actualidad que durante los pasados 650.000 años.

La Associated Press contactó con más de 100 prestigiosos climatólogos y les preguntó sobre la veracidad del documental. Debido a que el documental aún no había sido publicado ampliamente, muchos de estos investigadores no lo habían visto ni habían leído el libro, pero los 19 científicos que sí lo habían hecho dijeron que Al Gore había interpretado correctamente las ideas científicas.

En 2007 fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, por su contribución a la reflexión y acción mundial contra el cambio climático, y con el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.




Fuente: Wikipedia

jueves, 4 de marzo de 2010

Nelson Mandela

Nelson Rolihlahla Mandela (* Mvezo, 18 de julio de 1918), conocido en su país como Madiba fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal. Antes de ser elegido presidente fue un importante activista contra el apartheid a causa de lo cual fue encarcelado durante 27 años.

Durante su encarcelamiento, Mandela se convirtió en la figura más representativa de la lucha contra el apartheid, siendo un personaje clave en la pacífica transición a la democracia representativa en Sudáfrica y un estadista internacionalmente conocido e influyente.

En 1944 ingresó en el ANC (Congreso Nacional Africano de Sudáfrica) a fin de luchar por el establecimiento de una República democrática en Sudáfrica en la que todos los habitantes fueran ciudadanos de pleno derecho independientemente de su raza o cultura.

En 1962 fue detenido por traición, asumió su propia defensa instruyendo al mismo tiempo el proceso de una justicia blanca y fue condenado a cinco años de prisión. En un segundo proceso, celebrado en junio de 1964, fue condenado a cadena perpetua en el penal de Robben Island con el número 466/ 64.

En 1983, tras haber simbolizado el largo combate del pueblo negro contra el apartheid en pro de la dignidad y la libertad, recibió el Premio Simón Bolívar en Caracas. Como Nelson Mandela seguía encarcelado, fue representado por el Presidente del ANC y su hija. Ese mismo año rechazó una puesta en libertad supeditada a la renuncia pública a la lucha armada.

A partir de 1989, desde su celda puso en marcha negociaciones entre el ANC, reconocido oficialmente, y el Gobierno de F. de Klerk, que condujeron a la caída del régimen del apartheid y a las primeras elecciones multirraciales.

Fue liberado en febrero de 1990 después de pasar más de 28 años en prisión. En 1993, Nelson Mandela y F. de Klerk recibieron conjuntamente el Premio Nobel de la Paz y las Naciones Unidas suprimieron las sanciones impuestas a Sudáfrica.

En 1994 fue elegido Presidente de un país cuya población multirracial es muy compleja.

En diciembre de 1997 abandonó la presidencia del ANC orgulloso de las transformaciones y de los proyectos que se estaban llevando a cabo: en 1994 Sudáfrica ingresó en la Comunidad para el Desarrollo del Africa Meridional (SADC), presidida por Pretoria en 1996, convirtiéndose así en el portavoz de las libertades oprimidas y asumió su papel geopolítico ineludible dedicándose al mismo tiempo a reconstruir el país (educación, empleo, hábitat). No obstante, Nelson Mandela reconoce que la enorme tarea de construcción avanza lentamente y se enfrenta con dificultades, aunque gracias a su autoridad moral espera llegar a instaurar una auténtica igualdad mediante una política de discriminación positiva y luchar eficazmente contra el desempleo antes de dejar definitivamente el panorama político.

Premios y condecoraciones.

Mandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo. Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India.

· Arthur Ashe Award (2009)
· Embajador de la Conciencia, premio otorgado por Amnistía Internacional (2006)
· Llaves de la Ciudad (2004)
· Premio Nobel de la Paz en 1993
· Premio de la Paz de Mahatma Gandhi
· Orden de Canadá
· Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992)
· Orden de San Juan
· Medalla Presidencial de la Libertad (2002)
· Orden al Mérito del Reino Unido (1995)
· Isithwalandwe (1992)
· Bharat Ratna (1990)
· Premio Lenin de la Paz (1962)
· Premio Internacional Simón Bolívar (1983)
· Premio Nacional de la Paz (1995)
· Premio Sájarov (1988)
· Escultura en el Palacio de Westminster, Londres (2007)
· Orden del Mérito de la FIFA




Fuentes: Wikipedia - UNESCO

viernes, 18 de septiembre de 2009

3 años SIN Julio Lopez

Jorge Julio López (General Villegas, Buenos Aires, Argentina, 1929 - Desaparecido en 2006) es un albañil argentino y ex militante de base de una unidad básica peronista barrial, desaparecido desde octubre de 1976 hasta junio de 1979 durante el Proceso de Reorganización Nacional y por segunda vez en septiembre de 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Luego de tres años de su última desaparición, no existen hipótesis sobre su paradero y la investigación judicial no ha avanzado.

Primera desaparición
Jorge López fue detenido ilegalmente y llevado a distintos centros clandestinos de tortura durante la dictadura militar que gobernó la Argentina en el período de 1976 a 1983 autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. Fue secuestrado el 21 de octubre de 1976 hasta el 25 de junio de 1979.

Mientras Jorge Julio López se encontraba desaparecido, Miguel Etchecolatz era Director de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires y encargado de uno de los centros de detención clandestinos durante y mano derecha del ex General Ramón Camps.

Segunda desaparición
Luego de treinta años del último golpe de estado, y habiéndose derogado las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, Miguel Etchecolatz fue el primer acusado por genocidio. Jorge López era querellante en la causa y sin duda un testigo clave, ya que con sus declaraciones involucraban a por lo menos 62 militares y policías. Debido a su testimonio, Miguel Etchecolatz se halla detenido en una cárcel común, condenado a cadena perpetua por crímenes cometidos en el marco de un genocidio.

Luego de la condena de Etchecolatz, Jorge López fue desaparecido sin dejar rastros, el día 18 de septiembre de 2006, en la ciudad de La Plata.


Durante los largos meses que median desde la desaparición de Jorge Julio López, ni el gobierno nacional ni el gobierno provincial han obtenido ningún éxito en sus pesquisas. Los funcionarios, por su parte, han asegurado su optimismo respecto de una pronta reaparición y la existencia de “progresos substanciales” sin dar a conocer cuáles son esos progresos o en qué se funda su optimismo.En particular, el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, cifró sus mayores expectativas en la intervención de Dios y la Virgen María.

En contraposición, la familia del albañil desaparecido reclama al menos “una noticia, por mala que sea”. Esta falta total de avances concretos en la investigación y la aparente desidia con que se la conduce, sumadas al episodio del confuso secuestro de Luis Gerez, (en el que la fiscalía interviniente, que abona la hipótesis del autosecuestro, sufre fuertes presiones por parte de legisladores provinciales del kirchnerista Frente para la Victoria para que modifique su línea de investigación ) han hecho crecer dentro de sectores de la opinión pública la sospecha de que se está ocultando información respecto de estos casos, e inclusive, de que existe una abierta complicidad estatal.

Por su parte, los Organismos de Derechos Humanos han planteado desde un comienzo que la desaparición de Jorge Julio López involucra a miembros de fuerzas de seguridad retirados y en actividad. Denunciando además la inacción de la Justicia y los diversos órdenes del gobierno para esclarecer el hecho.

El día 8 de enero de 2007 la diputada nacional Nora Ginzburg presentó un proyecto de ley que en su artículo primero solicitaba la conformación de una “comisión bicameral especial destinada a mantener informado al Congreso de la Nación sobre el desarrollo de las investigaciones relacionadas con el secuestro y la desaparición del señor Jorge Julio López y el secuestro y posterior aparición con vida del señor Luis Ángel Gerez, sin que ello importe el desplazamiento de los respectivos órganos naturales a cargo de la investigación.”. El proyecto no avanzó.

La diputada, el 15 de febrero, presentó entonces un proyecto de resolución solicitando un pedido de informe al Poder Ejecutivo respecto de los casos de López y Gerez. Por segunda vez su presentación no prosperó.

El 27 de febrero Ginzburg insistió con su proyecto de formación de una comisión bicameral. El presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Ballestrini, le denegó su pedido. Consiguió, en cambio, que se tratara su proyecto de pedido de informe al Poder Ejecutivo Nacional. Por 118 votos en contra y solo 47 a favor el proyecto fue rechazado. Todos los diputados del Frente para la Victoria y del Peronismo Federal votaron por la negativa.

Hipótesis
La desaparición del albañil hizo arreciar las críticas sobre el régimen de protección de testigos y sobre la falta de recaudos para frustrar amenazas contra su vida y libertad.

Inmediatamente tras su nueva desaparición, el gobierno bonaerense elevó una recompensa pública de $200.000 para quien brindara información sobre su paradero. Luego esa cifra fue elevada al doble (llegando a la fecha de diciembre de 2007 al millón de pesos). Se lanzaron al aire numerosos avisos televisivos, radiales, en medios gráficos, etcétera dando cuenta del hecho de su desaparición y de su fotografía. Se llegó incluso a enviar mensajes de texto a todos los teléfonos celulares solicitando colaboración para su búsqueda. La Policía Bonaerense movilizó, supuestamente, miles de efectivos para los rastrillajes.

De lo antedicho, se descarta la hipótesis de la desaparición de López causada por un shock traumático que lo habría llevado a extraviarse. Algunas opiniones indican que Jorge Julio López se encontraría muerto, asesinado por grupos de tareas vinculados a la extrema derecha que se sintieron amenazados por sus declaraciones.

Fuente: Wikipedia

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La Guerra de la Triple Alianza

LA GUERRA DE LA TRIPLE ALIANZA CONTRA EL PARAGUAY ANIQUILÓ LA ÚNICA EXPERIENCIA EXITOSA DE DESARROLLO INDEPENDIENTE

(...) Suman medio millón los paraguayos que han abandonado la patria, definitivamente, en los últimos veinte años. La miseria empuja al éxodo a los habitantes del país que era, hasta hace un siglo, el más avanzado de América del Sur. Paraguay tiene ahora una población que apenas duplica a la que por entonces tenía y es, con Bolivia, uno de los dos países sudamericanos más pobres y atrasados. Los paraguayos sufren la herencia de una guerra de exterminio que se Se llamó la Guerra de la Triple Alianza. Brasil, Argentina y Uruguay tuvieron a su cargo el genocidio.

No dejaron piedra sobre piedra ni habitantes varones entre los escombros. Aunque Inglaterra no participó directamente en la horrorosa hazaña, fueron sus mercaderes, sus banqueros y sus industriales quienes resultaron beneficiados con el crimen de Paraguay. La invasión fue financiada, de principio a fin, por el Banco de Londres, la casa Baring Brothers y la banca Rothschild, en empréstitos con, intereses leoninos que hipotecaron la suerte de los países vencedores.

Hasta su destrucción, Paraguay se erguía como una excepción en América Latina: la única nación que el capital extranjero no había deformado. El largo gobierno de mano de hierro del dictador Gaspar Rodríguez de Francia (1814-1840) había incubado, en la matriz del aislamiento, un desarrollo económico autónomo y sostenido. El Estado, omnipotente, paternalista, ocupaba el lugar de una burguesía nacional que no existía, en la tarea de organizar la nación y orientar sus recursos y su destino. Francia se había apoyado en las masas campesinas para aplastar la oligarquía paraguaya y había, conquistado la paz interior tendiendo un estricto cordón sanitario frente a los restantes países del antiguo virreinato del río de la Plata.

Las expropiaciones, los destierros, las prisiones, las persecuciones y las multas no habían servido de instrumentos para la consolidación del dominio interno de los terratenientes y los comerciantes sino que, por el contrario, habían sido utilizados para su destrucción. No existían, ni nacerían más tarde, las libertades políticas y el derecho de oposición, pero en aquella etapa histórica sólo los nostálgicos de los privilegios perdidos sufrían la falta de democracia. No había grandes fortunas privadas cuando Francia murió, y Paraguay era el único país de América Latina que no tenía mendigos, hambrientos ni ladrones.

(...) El comercio exterior no constituía el eje de la vida nacional; la doctrina liberal, expresión ideológica de la articulación mundial de los mercados, carecía de respuestas para los desafíos que Paraguay, obligado a crecer hacia dentro por su aislamiento mediterráneo, se estaba planteando desde principios de siglo. El exterminio de la oligarquía hizo posible la concentración de los resortes económicos fundamentales en manos del Estado, para llevar adelante esta política autárquica de desarrollo dentro de fronteras.
Los posteriores gobiernos de Carlos Antonio López y su hijo Francisco Solano continuaron y vitalizaron la tarea. La economía estaba en pleno crecimiento. Cuando los invasores aparecieron en el horizonte, en 1865, Paraguay contaba con una línea de telégrafos, un ferrocarril y una buena cantidad de fábricas de materiales de construcción, tejidos, lienzos, ponchos, papel y tinta, loza y pólvora. Doscientos técnicos extranjeros, muy bien pagados por el Estado, prestaban su colaboración decisiva.

Desde 1850, la fundición de Ibycui fabricaba cañones, morteros y balas de todos los calibres; en el arsenal de Asunción se producían cañones de bronce, obuses y balas. La siderurgia nacional, como todas las demás actividades económicas esenciales, estaba en manos del Estado. El país contaba con una flota mercante nacional, y habían sido construidos en el astillero de Asunción varios de los buques que ostentaban el pabellón paraguayo a lo largo del Paraná o a través del Atlántico y el Mediterráneo. El Estado virtualmente monopolizaba el comercio exterior: la yerba y el tabaco abastecían el consumo del sur del continente; las maderas valiosas se exportaban a Europa. La balanza comercial arrojaba un fuerte superávit. Paraguay tenía una moneda fuerte y estable, y disponía de suficiente riqueza para realizar enormes inversiones públicas sin recurrir al capital extranjero. El país no debía ni un centavo al exterior, pese a lo cual estaba en condiciones de mantener el mejor ejército de América del Sur, contratar técnicos ingleses que se ponían al servicio del país en lugar de poner al país a su servicio, y enviar a Europa a unos cuantos jóvenes universitarios paraguayos para perfeccionar sus estudios.

El excedente económico generado por la producción agrícola no se derrochaba en el lujo estéril de una oligarquía inexistente, ni iba a parar a los bolsillos de los intermediarios, ni a las manos brujas de los prestamistas, ni al rubro ganancias que el Imperio británico nutría con los servicios de fletes y seguros. La esponja imperialista no absorbía la riqueza que el país producía. El 98 por ciento del territorio paraguayo era de propiedad pública: el Estado cedía a los campesinos la explotación de las parcelas a cambio de la obligación de poblarlas y cultivarlas en forma permanente y sin el derecho de venderlas.

Había, además, sesenta y cuatro estancias de la patria, haciendas que el Estado administraba directamente. Las obras de riego, represas y canales, y los nuevos puentes y caminos contribuían en grado importante a la elevación de la productividad agrícola. Se rescató la tradición indígena de las dos cosechas anuales, que había sido abandonada por los conquistadores.

El Estado paraguayo practicaba un celoso proteccionismo, muy reforzado en 1864, sobre la industria nacional y el mercado interno; los ríos interiores no estaban abiertos a las naves británicas que bombardeaban con manufacturas de Manchester y de Liverpool a todo el resto de América Latina. El comercio inglés no disimulaba su inquietud, no sólo porque resultaba invulnerable aquel último foco de resistencia nacional en el corazón del continente, sino también, y sobre todo, por la fuerza de ejemplo que la experiencia paraguaya irradiaba peligrosamente hacia los vecinos. El país más progresista de América Latina construía su futuro sin inversiones extranjeras, sin empréstitos de la banca inglesa y sin las bendiciones del comercio libre.

Pero a medida que Paraguay iba avanzando en este proceso, se hacía más aguda su necesidad de romper la reclusión. El desarrollo industrial requería contactos más intensos y directos con el mercado internacional y las fuentes de la técnica avanzada. Paraguay estaba objetivamente bloqueado entre Argentina y Brasil, y ambos países podían negar el oxígeno a sus pulmones cerrándole, como lo hicieron Rivadavia y Rosas, las bocas de los ríos, o fijando impuestos arbitrarios al tránsito de sus mercancías. Para sus vecinos, por otra parte, era una imprescindible condición, a los fines de la consolidación del estado olígárquico, terminar con el escándalo de aquel país que se bastaba a sí mismo y no quería arrodillarse ante los mercaderes británicos.

El ministro inglés en Buenos Aires, Edward Thornton; participó considerablemente en los preparativos de la guerra. En vísperas del estallido, tomaba parte, como asesor del gobierno, en las reuniones del gabinete argentino, sentándose al lado del presidente Bartolomé Mitre. Ante su atenta mirada se urdió la trama de provocaciones y de engaños que culminó con el acuerdo argentino-brasileño y selló la suerte de Paraguay. Venancio Flores invadió Uruguay, en ancas de la intervención de los dos grandes vecinos, y estableció en Montevideo, después de la matanza de Paysandú, su gobierno adicto a Río de Janeiro y Buenos Aires. La Triple Alianza estaba en funcionamiento. El presidente paraguayo Solano López había amenazado con la guerra si asaltaban Uruguay: sabía que así se estaba cerrando la tenaza de hierro en torno a la garganta de su país acorralado por la geografía y los enemigos.

En abril de 1865, el Standard, diario inglés de Buenos Aires, celebraba ya la declaración de guerra de Argentina contra Paraguay, cuyo presidente «ha infringido todos los usos de las naciones civilizadas», y anunciaba que la espada del presidente argentino Mitre «llevará en su victoriosa carrera, además del peso de glorias pasadas, el impulso irresistible de la opinión pública en una causa justa». El tratado con Brasil y Uruguay se firmó el 10 de mayo de 1865.

Mitre anunció que tomaría Asunción.en tres meses. Pero la guerra duró cinco años. Fue una carnicería, ejecutada todo a lo largo de los fortines que defendían, tramo a tramo, el río Paraguay. El «oprobioso tirano» Francisco Solano López encarnó heroicamente la voluntad nacional de sobrevivir; el pueblo paraguayo, que no sufría la guerra desde hacía medio siglo, se inmoló a su lado. Hombres, mujeres, niños y viejos: todos se batieron como leones. Los prisioneros heridos se arrancaban las vendas para que no los obligaran a pelear contra sus hermanos. En 1870, López, a la cabeza de un ejército de espectros, ancianos y niños que se ponían barbas postizas para impresionar desde lejos, se internó en la selva. Las tropas invasoras asaltaron los escombros de Asunción con el cuchillo entre los dientes.

Cuando finalmente el presidente paraguayo fue asesinado a bala y a lanza en la espesura del cerro Corá, alcanzó a decir: «¡Muero con mi patria! », y era verdad. Paraguay moría con él. Antes, López había hecho fusilar a su hermano y a un obispo, que con él marchaban en aquella caravana de la muerte. Los invasores venían para redimir al pueblo paraguayo: lo exterminaron. Paraguay tenía, al comienzo de la guerra, poco menos población que Argentina. Sólo doscientos cincuenta mil paraguayos, menos de la sexta parte, sobrevivían en 1870. Era el triunfo de la civilización. Los vencedores, arruinados por el altísimo costo del crimen, quedaban en manos de los banqueros ingleses que habían financiado la aventura.

El imperio esclavista de Pedro II, cuyas tropas se nutrían de esclavos y presos, ganó, no obstante, territorios, más de sesenta mil kilómetros cuadrados, y también mano de obra, porque muchos prisioneros paraguayos marcharon a trabajar en los cafetales paulistas con la marca de hierro de la esclavitud. La Argentina del presidente Mitre, que había aplastado a sus propios caudillos federales, se quedó con noventa y cuatro mil kilómetros cuadrados de tierra paraguaya y otros frutos del botín.

Los tres países sufrieron una bancarrota financiera que agudizó su dependencia frente a Inglaterra. La matanza de Paraguay los signó para siempre.

Del Paraguay derrotado no sólo desapareció la población: también las tarifas aduaneras. los hornos de fundición, los ríos clausurados al libre comercio, la independencia económica v vastas zonas de su territorio. Los vencedores implantaron, dentro de las fronteras reducidas por el despojo, el librecambio y el latifundio. Todo fue saqueado y todo fue vendido: las tierras y los bosques, las minas, los yerbales, los edificios de las escuelas.

Sucesivos gobiernos títeres serían instalados, en Asunción, por las fuerzas extranjeras de ocupación. No bien terminó la guerra, sobre las ruinas todavía humeantes de Paraguay cayó el primer empréstito extranjero de su historia. Era británico, por supuesto. Su valor nominal alcanzaba el millón de libras esterlinas, pero a Paraguay llegó bastante menos de la mitad; en los años siguientes, las refinanciaciones elevaron la deuda a más de tres millones. La Guerra del Opio había terminado, en 1842, cuando se firmó en Nanking el tratado de libre comercio que aseguró a los comerciantes británicos el derecho de introducir libremente la droga en el territorio chino. También la libertad de comercio fue garantizada por Paraguay después de la derrota. Se abandonaron los cultivos de algodón, y Manchester arruinó la producción textil; la industria nacional no resucitó nunca.

Los hornos de la fundición de Ibycuí, donde se forjaron los cañones que defendieron a la patria invadida, se erguían en un paraje que ahora se llama «Mina-cué» -que en guaraní significa «Fue mina». Allí, entre pantanos y mosquitos, junto a los restos de un muro derruido, yace todavía la base de la chimenea que los invasores volaron, hace un siglo, con dinamita, y pueden verse los pedazos de hierro podrido de las instalaciones deshechas. Viven, en la zona, unos pocos campesinos en harapos, que ni siquiera saben cuál fue la guerra que destruyó todo eso. Sin embargo, ellos dicen que en ciertas noches se escuchan, allí, voces de allí, voces de máquinas y truenos de martillos, estampidos de cañones y alaridos de soldados.

Fuente: Las venas abiertas de América Latina

lunes, 31 de agosto de 2009

Lady Di

Diana Frances Spencer , nació el 1 de julio de 1961, en Sandringham, en Norfolk, condado situado en el sudeste de Inglaterra. Diana era la hija menor de Edward John Spencer (octavo conde de Althorp) y su primera esposa Frances Burke Roche. Se crió junto a sus dos hermanas mayores; Sarah y Jane, y junto a su hermano menor; Charles.

En 1969 sus padres se divorcian y los niños quedan bajo la custodia de su padre. Cursa sus estudios primarios y secundarios en instituciones privadas en Norfolk, aunque los dos últimos años los termina en Suiza. Era una estudiante muy buena en el área de los deportes y en ballet. A los 17 años, se muda a Londres, y vive en un apartamento junto a tres compañeras. Durante ese periodo conoce al Príncipe Carlos.

Se anuncia el compromiso oficial de Lady Diana Spencer y el Príncipe de Gales por parte del palacio de Buckingham, el 24 de febrero de 1981. A los 20 años de edad Diana se casa en la catedral de San Pablo en Londres. Fue un evento muy fino y esplendido visto por millones de televidentes. En 1982 tuvo a su primer hijo, el Príncipe Guillermo y en 1984 nace su segundo hijo, el Príncipe Enrique.

Tras separaciones y rumores de infidelidades, en 1996 se divorcian Carlos y Diana, esto ocurre bajo fuertes sospechas del que el Príncipe Carlos mantenía una relación con un antiguo amor, Camila Parker-Bowles.

Luego del divorcio, Diana se avoca a trabajos humanitarios, pero en especial se la recuerda por su apoyo a la cruz roja y a las campañas anti-minas de África.

El 31 de agosto de 1997 falleció en un accidente automovilístico que se desarrolló en el interior del Pont de l'Alma, un tunel localizado en la ciudad de París, Francia. Junto a ella fallecieron también, su compañero Dodi Al-Fayed y el conductor del automóvil Henri Paul. El único sobreviviente del terrible accidente fue el guardaespaldas de Al-Fayed.

A dos años de su trágica muerte, en 1999, un juez francés concluyó, basándose los reportes oficiales que la causa del accidente fue provocada por el conductor del vehículo Henri Paul, quien después de haber consumido alcohol y antidepresivos, perdió el control del automóvil luego de acelerar para evadir a los paparazzi.

Mohamed Al-Fayed, padre de Dodi y dueño del Hotel Ritz Paris (lugar de trabajo de Henry Paul), ha dedicado varios años de su vida intentando comprobar una posible conspiración por parte de la Familia Real Británica y el Servicio Secreto Británico. Sin embargo, investigaciones que se llevaron a cabo en Francia no dieron muestra alguna de tal conspiración. Posteriormente, la Operación Paget (investigaciones realizadas por la Policía Metropolitana londinense, acerca de la muerte de Diana de Gales y Dodi Al-Fayed), llevada a cabo en el 2006, concluyó que la teoría de una conspiración suscitada por Fayed no tenían base en la que apoyarse y que éstas debían ser descartadas.

Sin embargo a pesar de su prematura muerte, Diana gozará de una fama eterna, ya que fue ese año en el que se dejo ver como una mujer innovadora, de gran estilo y belleza excepcional, considerada un mito más de la historia actual.



Fuentes:

miércoles, 3 de junio de 2009

La leyenda de los 4 elementos

Antes del principio, el Creador de todas las cosas, el Hacedor-Arquitecto, el Dios de la Vida, decidió expandirse más allá de sí mismo para hacerse más sabio y más bello; fue entonces cuando emprendió la tarea de crear todo lo conocido y todo lo que aún no conocemos.

Y así fue que estiró su mano hacia el SUR, que es la dirección que marca el crecimiento y la fructificación, y de allí tomó AGUA y dijo: -"este es el elemento del que surge la vida, que lava y refresca, que hace crecer y da vitalidad; es el elemento que contiene las formas bellas, la emociones y los sentimientos..." Y asoció el Agua con lo femenino.

Luego estiró su mano hacia el NORTE, dirección de la renovación, del conocimiento y la sabiduría, tomó AIRE y dijo: -"este es el elemento del aliento, de la palabra y de la música, de la luz, el color y el perfume; es el elemento que contiene los pensamientos, las ideas y la creatividad; en él está la fuerza de la razón..." Y asoció el Aire con lo masculino.

Más tarde tendió su mano hacia el ESTE, dirección de lo nuevo, de los comienzos, del nacimiento, y de allí tomo FUEGO y dijo:- "este es el elemento de la iluminación y el esclarecimiento, de la purificación y de la fuerza de la vida, de la salud; él es el que contiene el poder de la fuerza espiritual, es la energía, la pasión y la acción..." Y vio que el Fuego también era masculino.

Por último, Dios llevó su mano hacia el OESTE, que es la dirección de la madurez, de la cosecha y de las recompensas, y de allí tomó TIERRA y dijo:- "este es el elemento de lo interior, de lo misterioso y lo secreto, de lo que muere para nacer; en ella las formas se han hecho materia, y contiene en sí la belleza del cambio y de lo dinámico como parte de la vida..." Y vio que esto también era femenino.

Luego el Gran Hacedor, con los cuatro elementos en las manos, comenzó a combinarlos creando así todo lo que existe y en orden de importancia, primero las formas más simples y creciendo así hacia lo más complejo. Y una vez concluida la creación, la puso en movimiento y comenzó a evolucionar, a crecer... y cosas nuevas surgieron de la creación, porque esta tenía vida, y Dios fue feliz porque con cada movimiento nuevo de la creación él mismo se renovaba, puesto que él es la creación.

Fue entonces que decidió hacer una especie consciente de sí misma y con la capacidad de colaborar con en la Gran Obra Creativa del Universo. Se trataba del Ser Humano.

Así probó hacerlo con dos de los elementos, tierra y agua, amasando el barro con el que les diera forma; estos primeros seres eran torpes, sin vitalidad, inertes. Por ello es que decidió incorporar un tercer elemento que les diera el espíritu de la vida, el fuego.

Pero estos seres también estaban incompletos, no podían crecer ni reconocer en ellos al Creador, por lo que no comprendían para qué habían sido creados, carecían de alma. Así es que incorporó un cuarto elemento a la creación, el aire.

La creación más sentida hasta ese momento había sido el maíz, el alimento de los dioses. Y amó al ser humano como al maíz, el hombre fue como la carne del maíz. Y al soplar sobre él, el ser humano se esparció por la tierra, como granos de maíz volando al viento.

Repartió sus semillas por las cuatro direcciones de la Tierra: los granos blancos cayeron en las regiones frías del Norte dando lugar a los pueblos de piel blanca; los granos de mazorca oscura volaron hacia el Sur haciendo brotar a los pueblos de piel negra; los que volaron hacia el sol naciente, hacia el Este, fueron los granos más soleados, los más amarillos, nacieron entonces los pueblos orientales; mientras que los maduros granos rojos fueron hacia el Oeste, hacia América donde nacieron todas las Naciones Indígenas.

Dios habla en lo dinámico, en el cambio, así las cuatro grandes naciones-madre con sus modos diversos de relacionarse con la Tierra, cada cual con su propia cultura, comenzaron a caminar la Tierra, a encontrarse, y a mezclarse, a crear nuevos colores con los que pintar el Mundo.

De las cuatro direcciones de donde Dios extrajo los elementos primordiales, de los cuatro puntos cardinales, de esa unión, surgió la más sublime y hermosa de las combinaciones: el Espíritu Humano.

Pero los primeros hombres que poseyeron ese espíritu humano se creyeron superiores, creciendo dentro suyo un orgullo desmedido, sintieron que podían dominar la tierra, no solo vivir de ella, sabiendo lo perfecto de la creación, olvidaron la humildad y el respeto con que hay que tratarla, y entonces fueron, egoístas y crueles, dando mal uso a los poderes de la Naturaleza y dejando de escuchar la voz de ella, pues se sentían más importantes que ella, y al instalarse en ciudades y dejar de buscar nuevos caminos dejaron también de escuchar a Dios.

Entonces Dios vio que el ser humano aún no estaba preparado para tener un espíritu tan noble, pero como también lo amaba puesto que era la parte más hermosa de toda la creación, estableció una dificultad para que sólo aquellos que la resolvieran tuvieran acceso al espíritu y así pudiesen llegar hasta él, hasta Dios.

El Señor de la Creación se metió dentro del espíritu humano y se escondió en lo más profundo de cada ser, de cada hombre y cada mujer. Pero cuando los seres humanos intentaban encontrar su espíritu en lo interior (rezando o meditando) Dios mismo desde el fondo les susurraba sus propios errores para que no volvieran a cometerlos; entonces los seres humanos sentían mucha vergüenza y tenían miedo de Dios. Por eso es que nos cuesta tanto la soledad y el silencio interior.

Fue así que Dios, que no quería que le tuvieran miedo sino que lo amaran porque él mismo los amaba, dio una pista para resolver la dificultad del espíritu, y dijo: -"Que cada ser humano busque dentro suyo los elementos con los que fue creado, que sepa qué tiene de agua, qué tienen de aire, qué de fuego y qué de tierra, que distinga lo que hay de femenino y lo que hay de masculino en su propio ser. Si sigue con respeto los pasos de la creación, entonces encontrará su espíritu y así llegará hasta mí..."

Y dijo además: -"Cuando todos los seres humanos encuentren dentro suyo los cuatro elementos primordiales, serán verdaderos guerreros, nobles y puros, y toda la creación estará en armonía, y ellos podrán colaborar con la creación en lugar de destruirla..."

lunes, 25 de mayo de 2009

"Hacía falta tanto arsénico..."


"A esto siguió una terrible convulsión -relatará su hermano Manuel, acompañante en la fatal travesía- que apenas le dio tiempo para despedirse de su patria, de su familia y de sus amigos".

Cornelio Saavedra, moderado y conciliador con las ex autoridades coloniales, había logrado imponerse sobre Mariano Moreno, jacobino y rabiosamente antigodo. Para desembarazarse de él lo envía a Europa con una misión relacionada con la compra de armamento. More­no acepta, quizás con la intención de dar tiempo a sus partidarios para revertir la situación y también para sal­var su vida. Un oficial de su secretaría en la Junta, Pedro Jimenez, declarará en la correspondiente investigación abierta años después por la Asamblea General Constitu­yente, que le había aconsejado que se alejase o se ocul­tase "pues corrían voces de que se le quería asesinar".

El encono de los saavedristas lo acompaña hasta el embarque. Los acompañantes de don Mariano, su her­mano Manuel y Tomás Guido, secretarios de la misión, lo escuchan susurrar: "Algo funesto se anuncia en mi via­je...”

La fragata inglesa "Fama" soltó amarras el 24 de ene­ro de 1811. A poco de partir Moreno, que nunca había gozado de fortaleza en su salud, se siente enfermo. Segu­ramente como consecuencia de las desazones políticas sufridas durante las últimas semanas.

Para paliar sus males el capitán le administra una pócima, “imprudentemente y sin nuestro conocimiento", apunta Manuel Moreno, quien añade: "Aunque quisimos estorbarlo desamparó su cama ya en este estado, y con visos de mucha agitación, acostado sobre el piso de la cámara, se esforzó en hacernos una exhortación admira­ble de nuestros deberes en el país en que íbamos a entrar, y nos dio instrucciones del modo que debíamos cumplir los encargos de la comisión, en su falta. Pidió perdón a sus amigos y enemigos de todas sus faltas; lla­mó al capitán y le recomendó, con el más vivo encareci­miento, el cuidado de su esposa inocente -con este dic­tado la llamó muchas veces-."

La historia ha inmortalizado sus últimas palabras: "¡Viva mi patria aunque yo perezca!". Luego se sumergió en la inconsciencia.

Mariano Moreno murió luego de una horrible agonía de tres días. Era el amanecer del 4 de marzo de 1811. Tenía 32 años.

"Su cuerpo fue puesto en el mar, a las cinco de aque­lla misma tarde, después de haberle tributado las demos­traciones compatibles con nuestra situación. La bandera inglesa, a media asta, y las descargas de fusilería anun­ciaron a las otras fragatas del convoy la desgracia sucedida en la nuestra, y el cadáver estuvo expuesto todo aquel día sobre la cubierta, envuelto también en la bandera inglesa".

Al poco tiempo de partir don Mariano hacia su nunca alcanzado destino londinense, su esposa -María Gua­dalupe Cuenca- recibió anónimamente un abanico de luto, un velo y un par de guantes negros. "Era el anuncio de su próxima viudez", señala Enrique de Gandia en su Historia del 25 de Mayo.

Otro dato muy sugerente fue que el gobierno porteño haya firmado contrato con un tal Mr. Curtís, el 9 de fe­brero, es decir quince días después de la partida del ex secretario cae la Junta de Mayo y sin conocer, por lo tanto la noticia de su muerte, aunque "para el caso de que falleciera"., adjudicándole una misión idéntica a la de Moreno para el equipamiento del incipiente ejército nacional. El artículo 11 de este llamativo documento aclara "que si el. señor doctor don Mariano Moreno hubiere fa­llecido, o por algún accidente imprevisto no se hallare en Inglaterra, deberá entenderse Mr. Curtís con don Aniceto Padilla en los mismos términos que lo habría hecho el doctor Moreno."

En el navío "Fama" no había médico, función que cumplió el misterioso capitán, quien se negó al pedido de Guído y de Manuel Moreno para que desviara la nave a algún puerto cercano a fin de tratar al enfermo. Además la marcha del barco, y sin justificación evidente, se retra­só notoriamente.

Dicho oficial, cuyo nombre nuestra historia no regis­tra, jamás volvió a pisar Buenos Aires aunque sí regresó el buque.

Como es sabido, anoticiado, don Cornelio exclamó: "Hacía falta tanta agua para apagar tanto fuego". Efecti­vamente, el arsénico quema las entrañas...


jueves, 21 de mayo de 2009

La Memoria

"Cuando tumbe la guerra las estatuas
y el desorden de los muros desarraigue,
ni la espada de Marte ni su incendio
destruirán tu memoria siempre viva.
Irás contra la muerte y el olvido.
Vivirás mientras alguien viva y sienta
y esto pueda vivir y te dé vida."

William Shakespeare.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

martes, 19 de mayo de 2009

La violencia contra el amo

"Los anarquista están en contra de la violencia (…) La idea central de la anarquía es la eliminación de la violencia en la vida social (…) Por eso somos enemigos del capitalismo que obliga, apoyándose en la protección policíaca, a los trabajadores a dejarse explotar por los poseedores de los medios de producción. (…) Por eso también somos enemigos del Estado, que es la organización (...) violenta de la sociedad. La violencia es justificable sólo cuando es necesaria para defenderse a si mismo y a los demás contra la violencia. (…) El esclavo está siempre en estado de legítima defensa y, por lo tanto, su violencia contra el amo, contra el opresor, es siempre moralmente justificada…"

Enrico Malatesta.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

lunes, 18 de mayo de 2009

Código de Honor del Ejército de los Andes

La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene. La tropa debe ser tanto más virtuosa y honesta, cuanto es creada para conservar el orden, afianzar el poder de las leyes y dar fuerza al gobierno para ejecutarlas y hacerse respetar de los malvados que serían más insolentes con el mal ejemplo de los militares."

José de San Martín, Cuartel General de Mendoza, 4 de septiembre de 1816.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

domingo, 12 de octubre de 2008

Etimología: el origen de las palabras I

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MARIPOSA

El nombre castellano de la mariposa, de historia tan colorida como sus alas, proviene de antiguas canciones y dichos infantiles que se referían a algunas de las ciento sesenta mil especies de insectos conocidos con ese nombre y las llamaban a posarse con versos tales como «María pósate, descansa en el suelo».
Los ingleses prefirieron llamarlas butterfly ‘mosca de la leche’, un nombre parecido al que le dieron los alemanes, Milchdieb ‘ladrona de leche’; los franceses, papillon, del latín papilione, y los portugueses, borboleta, del antiguo belbellita, formado a partir del latín bellus ‘bueno’, ‘bonito’.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Erzsebet Bathory

Nació en 1560 en Hungría. Su familia célebre y distinguida pertenecía a la aris toeracia, su primo era Primer Ministro, y su tío Rey de Polonia, entre varios otros príncipes de Transilvania.

Más conocida como "La Condesa Sangrienta", debido a los macabros y sádicos crímenes que cometió, Erzsebet Bathory fue una aristócrata húngara perteneciente a una de las más ilustres familias de Europa. De hecho, de esta misma familia también fueron Esteban y Sigmund Bathory que ocuparon los tronos de Polonia y Transilvania, respectivamente, además de varios dignatarios de la Iglesia y ministros de Hungría.

Los Báthory descendían de un poderoso clan de los hunos y comenzaron a ganar relevancia a partir de mediados del siglo XIII. Abandonando sus costumbres tribales, la familia adoptó el nombre de sus estados como apellido (Bátor significa, de hecho, «valiente»). Su poder e influencia iría desvaneciéndose paulatinamente, hasta desaparecer completamente hacia la segunda mitad del siglo XVII.

Como en otras tantas familias de la nobleza europea de la época, los Báthory contrajeron ;matrimonio entre ellos en numerosas ocasiones, y esta conducta endogámica trajo consecuencias fatales como la aparición de diversos grados de enfermedades mentales y psicosis de diferente índole, de entre las que sin duda se destaca la de Erszebet Báthory.

A muchos de los familiares de la condesa les gustaban el esoterismo y la magia negra, e muy so la alquimia, y la propia condesa desden niña recibió influencias de su nodriza, quien le enseñaba prácticas de brujería y otras habilidades relacionadas con estas artes prohibidas.

Dueña de una excepcional belleza, cuando rzsebet tenía 15 años, el conde Ferencz Nádasy, conocido como «El Héroe Negro por sus cuantiosas victorias en los habituales campos de batalla de la Europa del este de ese tiempo, se convierte en su esposo y el matrimonio se muda al recóndito Csejthe, a uno de los 17 castillos que poseían en los Cárpatos.

Obviamente, el lugar estaba alejado de cualquier centro urbano de importancia, reduciendo de manera drástica el abanico de diversiones al que podía acceder una joven aristócrata de la época.


La «Doncella de Hierro», un sofisticado aparato de tortura de la condesa Báthory.

Esta joven era, como dijimos, una mujer muy hermosa pero aburrida, debido a las largas ausencias de su esposo que participaba en cuanta batalla se produjera en los alrededores, que era sin duda una de las zonas de mayor conflicto del momento ya que en esas tierras se encontraban los limites entre los reinos cristianos y el Imperio Otomano.

Así, la condesa utilizaba su tiempo ocioso dedicándose cada vez con más entusiasmo al esoterismo, y se rodeó de brujos, hechiceros y al-quimistas, amén de todo tipo de charlatanes y, paralelamente comienza a manifestarse su perversidad; ella sostenía que sus dolores de cabeza desaparecían al morder a las doncellas, por lo tanto, cada vez que sufría una de esas jaquecas las pobres muchachas eran mordisqueadas por la condesa.

También ocupaba su tiempo libre con pasatiempos igualmente deleznables, que consistían en pinchar a sus jóvenes costureras con agujas y mirar como fluía la sangre; además le gustaba untar el cuerpo de alguna sirvienta con miel y observar como las hormigas la torturaban.

La condesa tuvo tiempo para criar y educar a cuatro hijos, pero los sucesivos embarazos la hacían verse vieja y fea, condíción que ella rechazaba en forma enfermiza, deseaba no perder nunca la belleza y la juventud que la caracterizaban.

Estas preocupaciones se las manifestó a su nodriza que aún la acompañaba esta le dijo que los poderes de la sangre los sacrificios humanos daban muy bueno resultados, aconsejándole que se bañara con sangre de doncella para conservar eternamente la juventud.

Esta solución mágica pronto se puso de manifiesto. Cierto día en que una de sus doncellas la acicalaba le tiró el pelo y la condesa la abofeteó con tanta fuerza que hizo sangrar su rostro la sangre salpicó la mano de Erzsebet y ella, al observarse, creyó que la piel interesada estaba más blanca y tersa que el resto de su cuerpo, confirmando los dichos de su nodriza.

Convencida de que la única forma para anular el envejecimiento era bañarse o beber sangre de doncellas jóvenes, desparramó toda la maldad de la que ella era capaz en pos de obtenerla y disfrutarla.

Manipulada por su dueña, la Virgen de Hierro era un objeto de tortura. Era de metal, con cabellera rubia, joyas, maquillaje y siempre se presentaba desnuda. Con falsa y perversa amabilidad, la autómata recibía y luego abrazaba a las jóvenes víctimas de la condesa. Cuando las tenía entre sus brazos, sus falsos senos se abrían y apuñalaban a la presa. Estando las víctimas malheridas, eran degolladas y su sangre era bebida por Erzsebet. Y, si la cantidad era suficiente, hacía llenar una gran bañera con la sangre de las doncellas y se sumergía en ella, buscando desesperadamente la fuente de la juventud.

Teniendo certeza de que la sangre rejuvenecía los tejidos, inmediatamente mando a que cortaran las venas de la desafortunada sirvienta se vertieran la sangre en la bañera para que pudiera sumergirse en ella. Luego de este momento los baños de sangre serían su obsesión, así como los placeres lésbicos ya que su esposo fallece en 1604 dejandola libre y haciéndola dueña de todos sus bienes.

Sus sádicos gustos eran consentidos por el enano bufón, Ficzk, y un grupo de brujas que la acompañaban para reclutar jóvenes guapas y de buena salud que eran llevadas al castillo y, una vez allí, eran sometidas a todo tipo de suplíos y tormentos: eran azotadas hasta que morían, quemadas en los pechos, los pies y los genitales con hierros candentes, etc.

El carruaje negro con el emblema de la Condesa Báthory recorría los Cárpatos en busca de nuevas victimas, que eran engañadas con la promesa de trabajo en el castillo y, si se resistían, eran drogadas y llevadas a la fuerza.

En los aposentos de la condesa cortaban las venas y las arterias de las desafortunadas, que tenían las bocas cosidas para que no molestaran con sus gritos.

La sangre llenaba lentamente la bañera para que ella tomara sus baños rejuvenecedores. A veces hacía derramar la sangre directamente sobre su cuerpo y, para evitar el roce de las toallas sobre su piel, ordenaba a sus sirvientas que la lamieran suavemente, En muchas ocasiones, las jóvenes raptadas debían esperar su turno en las cárceles de la fortaleza, donde vivían en condiciones infrahumanas pasando frío y hambre o comiendo la carne chamuscada de sus compañeras.

La jóvenes que parecían más saludables eran encerradas en el sótano, y su sangre era drenada periódicamente para que Erzsebet la bebiera.

Le gustaba jugar con las desdichadas. si era invierno, las empapaba con agua y dejaba que murieran afuera, aprisionadas por el hielo, pero el más famoso entretenimiento fue «La Doncella de hierro», una estatua huera provista en su interior con afilados cuchillos que permitían desangrar lentamente a las muchachas.

Durante once años la condesa disfrutó de esta vida, sepultando los cuerpos en las afueras del castillo y guardando los huesos para que sus hechiceros los utilizaran es sus experimentos alquímicos.

Tan largo tiempo de desapariciones sin explicación hicieron caer todas las sospechas sobre su castillo. Los campesinos estaban aterrados y no dejaban salir a sus hijas, otros eran involuntarios testigos de los desgarradores gritos que provenían de las torres del macabro lugar.

Pero ella era una mujer de la nobleza y por lo tanto intocable, sólo a partir de que unos lobos desenterraron los cuerpos de cuatro jóvenes, en las cercanías del castillo, la justicia comenzó a actuar. El rey Matías en persona se ocupó del caso y visitó imprevistamente, junto con su corte, el castillo de Csejthe, en 1610.

Al entrar encontraron el cuerpo pálido y desangrado de una mujer; otra, aún con vida; y una más muerta debido a las torturas, azotes y pinchaduras. En las habitaciones había gran cantidad de elementos de tortura y una libreta en la cual la condesa había anotado prolijamente el nombre de 610 victimas.

En los calabozos, algunas de las jóvenes aún permanecían con vida pero totalmente débiles, debido al permanente sangrado de que eran objeto; en otra ala del castillo la condesa y su séquito de brujos fueron sorprendidos realizando un sangriento ritual. Inmediatamente fueron detenidos y llevados a juicio.

Frente a las evidencias no pudieron defenderse, sus cómplices fueron quemados y su bufón decapitado. El Tribunal Supremo, considerando la alcurnia de la condesa, le perdonó la vida pero fue emparedada en una habitación del castillo con sólo una ranura por donde pasaba el alimento y el agua. Finalmente y después d soportar, asombrosamente, cuatro años esta sepultura en vida, Erzsebet Báthory muere a la edad de 54 años.

La crónica oficial de su muerte decía «Erzsebet Bcithory, esposa del influyente sen Ferencz Nádasdy, magistrado del rey y gran maestre de los caballos, viuda e infame y homicida, ha muerto en prisión en Csejthe. Muerta repentinamente sin luz y de 1614».

Gran parte de los investigadores achacan los malvados instintos de Erzsebet a la degeneración genética a la que habían llegado los miembros de esta familia debido a la endogamia, pues la única manera de mantener las posesiones era el matrimonio entre familias nobles húngaras.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El Dr. Muerte

Harold Frederick "Fred" Shipman (14 de enero de 1946 - 13 de enero de 2004) fue un médico británico, acusado de matar a 218 de sus pacientes, lo que se corroboró solo con 15 de ellos. Es conocido por ser uno de los peores asesinos en serie de la historia moderna.

En marzo de 1998, la Doctora Linda Reynolds de la Brooke Surgery en Hyde, opositora a la clínica de Shipman, fue a visitar a John Pollard, el coronel de distrito de South Manchester, preocupada por los altos índices de mortalidad entre los pacientes de Shipman. También habló de las cremaciones realizadas, de fallecidos ex-pacientes de Shipman, en su mayoría mujeres mayores. Luego, al finalizar, la doctora diría que Shipman estaba matando a sus pacientes, pero no sabía si era negligente o intencional.

El caso atrajo inmediatamente la atención de la policía, quienes no tenían suficientes pruebas como para arrestar a Shipman y levantar cargos contra él (en la investigación posterior sobre los crímenes de Shipman, culparían a la policía por asignar oficiales inexpertos al caso). Durante el tiempo de investigación, el caso fue abandonado el 17 de abril, con la eventual detención de Shipman como portada. En ese lapso, Shipman asesinó tres personas más.

La última de estas tres era Kathleen Grundy, una mujer mayor de Hyde. El 24 de junio de 1998, ella murió en su casa. La última persona en verla con vida había sido el doctor Shipman, quien luego firmaría su certificado de defunción.

La hija de Grundy, la abogada Angela Woodruff, quedó consternada cuando el abogado de su madre, Brian Burguess le informó que la última voluntad de su madre había sido desheredarla de las 386.000 libras esterlinas que tenía para darle, para dárselas a su doctor, Harold Shipman. Woodruff fue a la policía e informó lo que pasaba, la policía empezó una investigación. El cuerpo de Grundy fue exhumado y examinado,y fue cuando le encontraron rastros de morfina. Con estas pruebas, Shipman fue finalmente arrestado el 7 de septiembre de 1998 y le encontraron una máquina de escribir, del tipo usado para forjar el documento de herencia.

Después de esto, la policía comenzó a examinar otras muertes firmadas por Shipman y elaboró una lista de 15 muertes para investigar. Un patrón similar se descubrió en los 15 casos, la sobredosificación de morfina. Los certificados de estos 15 pacientes, habían sido firmados por Shipman y explicaban que los pacientes estaban en "pobre estado de salud".

El juicio de Shipman, con el mando del juez Mr. Forbes, comenzó el 5 de octubre de 1999. Shipman fue procesado después de que el jurado deliberara por 6 días, Shipman fue condenado el 31 de enero de 2000 por el asesinato de 15 de sus pacientes, a los que mató con inyecciones letales de morfina. El Juez lo condenó a 15 Cadenas Perpetuas consecutivas y recomendó que nunca sea liberado.
En febrero de 2002, Harold Shipman fue expulsado del Registro Nacional de Médicos británicos.

Shipman negó insistentemente su culpabilidad (su defensa disputó la evidencia forense contra él), él nunca hizo declaraciones sobre sus actos. Su defensa intentó (y falló) no tener en cuenta el asesinato de la señora Grundy, alegando que no había motivos suficientes para inculpar a Shipman.

Algunas personas dicen que los asesinatos dirigidos hacia mujeres mayores, se debían a que Shipman había sufrido mucho con la dolorosa muerte de su madre que murió cuando él era joven mientras que otros dijeron que era un deseo arrogante de poder controlar quién vivía y quien moría, es decir, de controlar vida y muerte.

Shipman fue encontrado colgado en su celda de la prisión de Wakefield a las 6:20 AM el 13 de enero de 2004, un día antes de cumplir 58 años y fue declarado muerto a las 8:10 AM. El servicio carcelario informó que Shipman se había ahorcado en los barrotes de su celda, con las sábanas de su cama.

Sin embargo, las familias de las víctimas expresaron incertidumbre, ya que con la muerte de Shipman nunca tendrían la satisfacción de que Shipman explicara por qué había asesinado a los pacientes.

El motivo del suicidio de Shipman nunca fue esclarecido, aunque según su oficial de libertad condicional, Shipman consideraba el suicidio como una manera de que su esposa pudiera recibir una pensión del servicio médico nacional y una suma global aunque lo habían privado de su pensión. Su esposa recibió una pensión del servicio médico nacional. Si Shipman hubiera tenido 60 años o más, su esposa nunca habría cobrado nada.

Es confuso aún cuando empezó Shipman a asesinar pacientes y también cuántos mató. Un informe hecho en julio de 2002 sobre las actividades de Shipman concluyó que había matado a por lo menos 215 pacientes entre 1975 y 1998, durante su estancia en Todmorden, West Riding Yorkshire (1974-1975) y Hyde, Chesire (1977-1998).

La investigación sobre Shipman también concluyó en recomendaciones de cambios en la estructura del consejo médico general.

Muchas de las legislaciones británicas sobre cuidado médico y a la medicina fueron repasadas y modificadas notablemente como resultado directo e indirecto de los crímenes de Shipman, especialmente después de los resultados de las investigaciones sobre Shipman (comenzadas el 1 de septiembre de 2000).

Seis doctores que habían firmado cremaciones de víctimas de Shipman fueron acusados con mala conducta por el consejo médico general, que demandó que ellos debían haber notado el patrón de visitas que Shipman efectuaba con sus pacientes antes que ellos mueran. Finalmente los doctores fueron absueltos de culpa y cargo.

En 2005, se divulgó que Shipman pudo haber robado la joyería de sus víctimas. Sobre joyas por el valor de £10.000 que habían sido encontradas en su garage en 1998, y en marzo de 2005.

Un jardín en memoria a las víctimas de Shipman, llamado el Jardín de la Tranquilidad fue abierto en Hyde Park el 30 de julio de 2005.